Berkeley Energía ralentiza inversiones

Muestras de rocas extraídas en las prospecciones. Foto: Berkeley Energía.

Berkeley Energía ha ralentizado sus inversiones a la espera de que se depeje el futuro político de España. El grupo minero opta por la prudencia y el realismo en su proyecto Salamanca de extracción de iranio. Eso sin olvidar otras vías de ingresos con la extracción de litio, cobalto y otros metales ahora mi apreciados. Esta semana ha presentado su informe anual. Estos son los principales puntos.

  • Cuenta de resultados: El grupo minero cerró el ejercicio (hasta el 30 de junio de 2019) con un beneficio neto de 34,4 millones de euros frente a las pérdidas de 4,7 millones del año anterior. La empresa no tuvo ingresos por su actividad minera. El motivo de este espectacular giro es un cambio en el valor razonable de sus pasivos financieros. Berkeley posee un instrumento financiero, el State General Reserve Fund (SGRF) cuyo valor está ligado a la evolución de la cotización.
  • Liquidez: Berkeley posee un cash de 96,58 millones de euros, que han generado unos intereses de 2,2 millones. Esta liquidez proviene de los fondos obtenidos con la salida a bolsa. El cash se emplea para la inversión en las prospecciones mineras.
  • Ralentización de las inversiones: En el último año, Berkeley ha invertido 8,5 millones de euros en prospecciones en Salamanca. Un año antes fueron 12 millones. Es decir, el grupo minero está ralentizando sus inversiones, una situación lógica debido a la lentitud e incertidumbre en los trámites burocráticos.
  • Licencias y permisos. El informe anual aclara que siguen a la espera de la concesión de licencia municipal del ayuntamiento de Retortillo. Tras la elecciones del 26M, el PP obtuvo 4 de los 5 concejales. También explica que sigue a la espera del informe del Consejo de Seguridad Nuclear, a la que ha entregado toda la información requerida de sus proyectos. Tras el informe del CSN debe llegar la autorización del Ministerio de Industria. La convocatoria de nuevas elecciones previsiblemente retrasará aún más el proceso.
  • Nuevo CEO: Tras la dimisión de Paul Atherley como consejero delegado (CEO), Berkeley ha iniciado un proceso de selección. Mientras, Robert Behets (director no ejecutivo) ha asumido las funciones. Le asiste Francisco Bellón, actual director de operaciones.
  • Incertidumbre en el precio del uranio: La decisión de Donald Trump de proteger a las compañías mineras estadounidenses podría alterar los precios mundiales del iranio, admite Berkeley Energía. El presidente de EE UU pretende que las eléctricas del país empleen al menos un 25% de uranio de producción nacional para limitar las importanciones. Esto puede generar un excedente en otros países y presionar los precios a la baja. No está claro qué decisión tomará finalmente el mandatario.
  • Las tierras raras: En las últimas prospecciones ha aparición de litio, cobalto, estaño y otros minerales empleados en la fabricación de baterías eléctricas y componentes de teléfonos móviles. Esto ha abierto nuevos horizontes a la empresa. Puede suponer una vía de ingresos alternativa al uranio si finalmente no consigue licencia para su almacén de residuos radiactivos.
  • Estabilidad en la cotización: Desde mediados de verano, la cotización de Berkeley se mantiene estable en una horquilla entre los 0,14 y los 0,16 euros por acción. Los inversores especuladores se mantienen al margen del valor. La revalorización desde comienzos de año se sitúa en el 38%.

Conclusiones para el perfil inversor

Berkeley Energía sigue sometida a fuertes incertidumbres políticas y administrativas. No obstante, su capitalización bursátil se sitúa en 40 millones de euros. El valor de sus activos supera los 100 millones gracias a la liquidez de 96 millones de euros. La compañía mantiene una fuerte contención del gasto corriente y ha acompasado sus inversiones. Estas se limitan a prospecciones en las últimas licencias que ha conseguido en Salamanca.

En un entorno de bajos tipos de interés, la firma minera ha logrado una buena gestión de sus recursos financieros. Si Berkeley logra saltar todos los obstáculos administrativos, prevé una inversión adicional de 250 millones de euros. Necesitaría recursos adicionales, vía emisiones de deuda o ampliaciones de capital, aunque previsiblemente no tendría problemas en lograr inversores interesados. Salvo que aparezcan nuevos nubarrones sobre el negocio.

Autor entrada: Redacción

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