Los bonos de fidelización del Santander

Oficina del Banco Santander
Una oficina del Banco Santander.

Los llamados bonos de fidelización del Santander empiezan a cobrar atractivo entre los inversores. La caída de la rentabilidad de la renta fija por la política monetaria del BCE ha beneficiado a estos títulos de deuda perpetua que ofrecen una rentabilidad anual del 1%. Su cotización en la plataforma SEND ha alcanzado en las últimas jornadas el 85%. Los antiguos clientes del Banco Popular pueden vender sus títulos asumiendo unas minusvalías de entorno al 13%. Desde que se entregaron en diciembre de 2017, sus tenedores han recibido cupones trimestrales que suman un 1,5% de interés.

Los bonos de fidelización fueron diseñados para compensar a los antiguos clientes que acudieron a la ampliación de capital del Popular realizada entre mayo y junio de 2016. También a los que adquirieron obligaciones subordinadas en 2011, en este caso, descontados los intereses recibidos desde entonces. Unos 100.000 particulares perdieron sus ahorros tras el rescate de la entidad por el Santander al precio simbólico de un euro. Los afectados sumaban una inversión de 981 millones de euros. Los inversores institucionales quedaron al margen de esta oferta de canje.

Casi 100.000 clientes del Popular y Santander aceptaron canjear acciones y bonos por estas obligaciones perpetuas. Entre las condiciones, los clientes renunciaban a emprender reclamaciones administrativas y judiciales contra el banco. El límite máximo a compensar fueron 100.000 euros.

Evolución de la cotización de los bonos

En su folleto de emisión, la entidad cántabra admitía que el valor razonable de mercado de estos títulos se situaba entre el 68% y el 75% de su valor nominal, según sendos informes realizados por AFI e InterMoney. Cuando salieron al mercado, estos bonos cotizaban en la parte alta de esta horquilla. En poco más de dos meses llegaron al 85% en el mercado secundario SEND. A principios de enero marcaron su mínimo histórico en el 73% del valor nominal. Esta situación coincidió con la decisión del Santander de no amortizar una emisión de bonos convertibles contingentes (CoCos) por valor de 1.500 millones. Era una situación inédita y que provocó nerviosismo entre los inversores, acostumbrados a que la entidad aprovechara las ventanas de liquidez.

Evolución de la cotización en el SEND.

Los bonos de fidelización son amortizables a partir del séptimo año a voluntad de la propia entidad previa autorización del Banco Central Europeo. Cuando se produzca su amortización, el titular recibirá el 100% del valor nominal del bono. ¿Qué hará el Banco Santander a partir del 15 de diciembre de 2024? Es la gran incógnita. En parte dependerá de la evolución de los tipos de interés. También de cómo computen estas obligaciones para los niveles de capital y solvencia.

A partir del séptimo año, el Santander dejará de abonar el 1% de interés. El cupón se fijará al tipo que resulte de añadir al margen de 594.7 puntos básicos el mid-swap rate a 5 años sobre el valor nominal. Así será durante los 5 años siguientes y así sucesivamente. Actualmente el mid-swap rate a 5 años está ligeramente en negativo, por lo que la rentabilidad del bono rondaría el 5,8% anual. Se trata de una rentabilidad más atractiva que otros títulos perpetuos, como las aportaciones Eroski, y además con menores riesgos.


Autor entrada: Redacción

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