Deoleo, una década sufriendo en bolsa

Aceite de oliva Carbonell de Deoleo
Foto: Lisa Risager

Deoleo vuelve a repetir el mismo patrón en bolsa que en 2017. El 1 de marzo de aquel año sus acciones se desplomaban un 10% después de presentar unas pérdidas de 179 millones en 2016. Suponía casi triplicar los números rojos de 2015 (de 61,3 millones). Y anunciaba que incurría en causa de disolución.

El 1 de marzo de 2019 sus acciones se hundían un 13% al incurrir de nuevo en causa de disolución. Los números rojos de 2018 ascendieron a 291 millones frente a las pérdidas de 18,4 millones de 2017. El motivo, un test encargado a PwC ha detectado un deterioro de activos de 201 millones. El deterioro se encuentra en el fondo de comercio y en intangibles de su negocio en Italia y en Estados Unidos.

Deoleo perdió su sello español hace 5 años después de que el fondo británico CVC Capital Partners se hiciera con el 48% del capital mediante una OPA. Actualmente ostenta el 50,01% de las acciones. El free-float se sitúa por debajo del 25%. El 25% restante está en manos de otros fondos y de la banca: Unicaja (11,3%), Caixabank (4,99%), Kutxabank (4,8%) e Hiscan Patrimonio (4,6%). CVC Capital había adquirido en 2014 las participaciones que tenían Bankia y BMN, nacionalizadas, y de la cooperativa aceitera DCoop. Por aquellas fechas CVC Parters vendió la operadora gallega R Cable a Euskaltel.

Hace 5 años, Deoleo tenía una deuda de 506 millones, pero su valor en bolsa era de algo más de 400 millones. Actualmente la deuda ha crecido (550 millones) y su capitalización bursátil ha caído hasta los 100 millones. Todo ello después de la ampliación de capital de 25 millones realizada en octubre de 2018. En resumen, el fondo británico no ha logrado enderezar el rumbo del grupo alimentario, dueño de las marcas españolas Carbonell, Koipe y Hojiblanca, y de las italianas Bertolli y Carapelli.

La víspera de la presentación de resultados de 2018, el consejo de administración anunció el cese de su presidente y consejero delegado, el italiano Pierluigi Tosato. Tomó el mando de la empresa Miguel Ibarrola, que viene del sector de la moda (grupo Cortefiel), aunque ostenta experiencia en el sector alimentario (Navidul). Sin embargo, el 25 de marzo Deoleo comunicó su renuncia al cargo por motivos de salud. Temporalmente le sustituye el vicepresidente, Manuel Atencia Robledo.

Las acciones de Deoleo, por debajo de 10 céntimos

A pesar del deterioro de activos, Deoleo no se encuentran en riesgo de concurso de acreedores. La ampliación de capital y una línea de crédito revolving le permiten ofrecer una liquidez de 74 millones de euros. El año 2018 fue un año malo para el negocio aceitero debido a la caída del precio de la materia prima y al estancamiento del consumo.

La cifra de negocio cayó un 12,5%, hasta los 605,5 millones. El Ebitda se situó en 15,4 millones, un 50% menos. Más del 70% de las ventas son en el extranjero, principalmente en Norteamérica (129,2 millones), en Italia (120 millones) y en el norte de Europa (70,5 millones). Sin embargo, Deoleo no ha conseguido aumentar su presencia en los mercados asiáticos.

Hay que recordar que Deoleo es la antigua SOS Cuétara, dirigida por Jesús y Jaime Salazar, que en 2012 fueron condenados a pagar 92,23 millones a Bankia por ocultar información relevante al mercado y propiciar una “alteración significativa” en el valor de las acciones de la empresa antes de la caja invirtiera 149 millones en su capital. Una historia que todavía arrastra Deoleo y que por desgracia se ha repetido en otras cotizadas, como Pescanova o la propia Bankia.

El calvario bursátil que inició en 2009 no ha cesado una década después. Hace una década las acciones iniciaron una caída desde los 7 euros hasta perder el nivel del euro en 2010. En noviembre de 2018 cayó por debajo de los 10 céntimos.

Autor entrada: Redacción

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