Los fundamentales

Invertir en bolsa por fundamentales supone elegir firmas cotizadas que tiene beneficios, reparten dividendo, su endeudamiento no es elevado y su modelo de negocio es estable. Por tanto, un buen análisis fundamental reduce el riesgo al invertir en bolsa, sobre todo a medio y largo plazo. El análisis técnico, basado en los análisis de gráficas, soportes y techos del histórico de cotizaciones, es el terreno de los cortoplacistas.

Beneficio por acción

El beneficio por acción (BPA) se calcula dividiendo el beneficio neto de la empresa entre el número de acciones. No obstante, el BPA puede variar a lo largo de los años, especialmente cuando hay extraordinarios (desinversiones, amortizaciones, etc.).

El PER

El ratio PER es la relación entre el precio de las acciones y del beneficio neto de la empresa. Se calcula dividiendo el precio de la acción entre el beneficio por acción (BPA). Si una acción cotiza a 10 euros y el BPA se sitúa en 0,50 euros, el PER será de 20, es de decir, que en el plazo de 20 años esa empresa es capaz de generar la misma riqueza que su valor en bolsa.

Dividendo

Es la retribución al accionista. Es el pago que una o varias veces al año la empresa entrega por cada título. Estos pagos salen del beneficio neto, aunque ocasionamente, algunas empresas con pérdidas optan por retribuir al accionista con cargo a reservas.

El pay-out es el porcentaje del beneficio neto que las empresas destinan a retribuir al accionista. Suele estar entre el 50% y el 80%, según lo saneada que esté la empresa.

La rentabilidad por dividendo se calcula dividiendo el valor de la acción entre el dividendo anual. Una empresa con una rentabilidad por dividendo por encima del 4% es atractiva si se compara con la rentabilidad de la deuda pública (el bono español a 10 años está al 1,6%) o privada (empresas fuertes del Ibex 35 ofrecen bonos a 5 años entre el 2-3%).

La rentabilidad por dividendo es un gran indicador para invertir por fundamentales, porque las empresas con beneficios estables son una garantía. No obstante, invertir fijándose en la rentabilidad por dividendo tiene algunos peros.

  • La fiscalidad: Los dividendos tributan como las rentas del ahorro (entre el 19% y el 23%, según su volumen). Existe también el pago en especie o script dividend, es decir, se paga en acciones. Esta modalidad tribuna según las plusvalías generadas.
  • El descuento: el importe del dividendo se descuenta del valor de la acción. Es decir, una acción que cuesta 2 euros y paga un dividendo de 0,10 euros, tras el pago cotizará a 1,90 euros. No obstante, en las jornadas previas a fecha que da derecho a cobro de dividendo, estas empresas suelen repuntar en bolsa o resisten mejor las tendencias bajistas.