Pescanova, juicios tengas y los ganes

Palitos de surimi Pescanova
Palitos de surimi Pescanova

La red de juicios al que se enfrenta Pescanova tras superar el concurso de acreedores en 2015 es densa y grande. De hecho, la compañía tiene unas provisiones a largo plazo de 30,29 millones de euros para afrontar eventuales sentencias en su contra.

Como ya publicamos, Pescanova S.A. es una sociedad sin actividad productiva cuyos únicos activos son el 1,65% del capital de Nueva Pescanova S.L. y una cuenta a cobrar a esta última sociedad por los pasivos no segregados.  Nueva Pescanova, cuyos accionistas principales son los antiguos bancos acreedores, sí tiene el negocio pesquero, con su flota de barcos y sus fábricas de procesado.

La vieja Pescanova cerró 2018 con unas pérdidas de 179.000 euros. Al margen de los gastos de personal y otros gastos de explotación, la empresa tuvo unos ingresos financieros de 1,9 millones y unos gastos financieros de 2 millones. Buena parte de los gastos están relacionados con la defensa jurídica frente a los pleitos. Estos son los principales.

La causa en la Audiencia Nacional

El juzgado central de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional investiga una serie de irregularidades contables para maquillar las cuentas de Pescanova durante varios ejercicios. Están imputadas una veintena de personas, entre ellas su expresidente, Manuel Fernández de Sousa. Se les acusa de doble contabilidad, facturas falsas y operaciones ficticias de compraventa de mercancía. Pescanova S.A. está acusada como persona jurídica.

El 11 de junio de 2018, el juez José de la Mata dictó la apertura de juicio oral, del que todavía no hay fecha. En este auto, se le exigía a la empresa una fianza de 673,75 millones de euros. Corresponde a la multa que solicitan las acusaciones (348,2 millones) y la responsabilidad civil que le toca conjuntamente o subsidiariamente con otros acusados. Pescanova recurrió esta fianza y el juzgado lo desestimó aunque pospuso la ejecución.

“Una eventual condena en estos términos podría provocar una situación de insolvencia temporal, con gravísimo e injustificado perjuicio de nuestros 9.000 accionistas, quienes perderían de esta manera todo el patrimonio invertido”, explica Pescanova. No obstante, la compañía defiende que las indemnizaciones estarían sometidas a la quita del 97,5% aprobada en el convenio de acreedores.

También defiende Pescanova que en su acuerdo con Nueva Pescanova incluye que esta última sociedad debe hacer cargo de las consecuencias económicas de una hipotética sentencia condenatoria.

El pleito del Capitán Pescanova

Como nota positiva, Pescanova ha cerrado el litigio que mantenía desde 1996 con Unilever y su marca Frudesa por el uso comercial de la figura del “capitán Pescanova”. El grupo holandés denunció que este personaje copiaba una figura similar utilizada por los productos de Frudesa. Pescanova retiró la campaña pero reclamó daños y perjuicios. La firma gallega ganó el juicio. La sentencia fijó la indemnización en 10,13 millones. Unilever los pagó pero presentó un recurso. La instancia superior estimó en parte los argumentos de Unilever y redujo la indemnización a 4,2 millones. Es decir, Pescanova debía devolver 5,9 millones más intereses de demora.

Han tenido que pasar varios años para que ambas empresas llegaran a un acuerdo transaccional. Fue el 11 de diciembre de 2018. Unilever aceptó cobrar sólo la mitad de lo que le correspondía. Gracias a este acuerdo, Pescanova ha podido cancelar la provisión de 7,9 millones que mantenía. Un alivio financiero para la empresa.


Autor entrada: Redacción

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