¿Qué les pasa a las acciones de Coemac?

Tuberías de Coemac
Coemac se dedica a las tuberías de PVC tras vender su negocio de tabiquería de yeso.

Coemac ha entrado en una extrema volatilidad y los inversores no saben por qué. Las acciones de la antigua Uralita se dispararon un 90% en la primera sesión de agosto. La víspera habían caído un 19% después de subir un 40% el día anterior.

El detonante de estos vaivenes bursátiles es un hecho relevante publicado el 25 de julio. La venta del negocio de tuberías, la filial Adequa, a la alemana Ostendorf por 11,1 millones de euros se paralizaba momentos antes de la firma del contrato. El motivo, una “injustificada” reclamación de Tragsa, el holding público dedicado actividades relacionadas con el medio ambiente, el sector agrario y las infraestructuras.

Ni Coemac ni Tragsa han ofrecido información sobre esta reclamación y por qué la empresa público tiene autoridad para paralizar la venta. En los últimos 20 años, Tragsa ha sido uno de los principales clientes de Coemac. Sus tuberías han sido empleadas en la construcción de colectores y canalizaciones de agua, principalmente en balsas, cauces de ríos y canales. Todo parece indicar que Coemac se enfrenta a una reclamación de cantidades por vía administrativa o judicial por parte de Tragsa.

Con la venta de Adequa, la antigua Uralita se quedaría sin ningún tipo de actividad, tal como explicaba este medio en mayo. Coemac ya no vende ni tabiquería de yeso ni aislantes ni ningún otro tipo de material de construcción. Además, el contrato con Ostendorf establece que Coemac no puede competir, ni directa ni indirectamente, en las actividades que desarrolla Adequa. Junto al pago de 11,1 millones, el grupo alemán asume una deuda de 3,08 millones.

Gran volumen de contratación

El anuncio de venta de Adequa a finales de mayo no sentó nada bien a las acciones de Coemac. De los 3,9 euros en que cotizaba fue cayendo hasta marcar un mínimo histórico en 1,24 euros el 29 de julio. De hecho, el espectacular rebote de las sesiones posteriores sólo le han llevado a niveles de principios de junio. La capitalización bursátil se sitúa en 26 millones de euros, algo más del doble que una semana anterior.

Al analizar la volatilidad de Coemac hay que tener en cuenta que en la sesión del 1 de agosto el volumen de contratación se elevó a 1,68 millones de euros. Es una cifra astronómica en un valor acostumbrado a mover apenas 10.000 o 20.000 euros diarios. En la sesión del 30 de julio el volumen ascendió a 125.726 euros. Los inversores intradía han entrado a saco en el valor, pero falta por saber quién movió la primera pieza, quién puso el señuelo. En los foros se cita a la familia Serratosa, principal accionista de la empresa.

En medio de este escenario, sorprende que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) no haya adoptado ninguna decisión para proteger a los pequeños accionistas. Ni ha suspendido la cotización ni ha solicitado aclaraciones a Coemac.

Autor entrada: Redacción

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *